martes, 11 de enero de 2011

Alma

Joya. Esmeralda no pulida
y que nadie tiene puesta.
Invisible y escondida
aun a cara descubierta.

Amiga, enemiga y cómplice.
Muerte que apagas la vela.
Debí escucharte y no lo hice,
y ahora el fuego se me lleva.

Bella y transparente tela
del más fino hilo tejida.
Tan fugaz como la seda,
tan sútil como mi herida.

Dioses del entendimiento,
musas que ya no me inspiran,
si Platón vivió en lo cierto,
¿Viví yo en una mentira?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante texto, para tu consuelo, dudo mucho que platón estuviese del todo en lo cierto, tenía mucha imaginación

Amalia dijo...

Qui lo ça?
No hay tantas diferencias, en realidad con lo que se piensa ahora.