miércoles, 31 de marzo de 2010

Comparaciones

Él se levanta. Se pone las zapatillas e intenta abrir los ojos lo suficiente como para no tropezar. Se sirve una taza de café muy cargado, se empapa la cara y se viste. Ya está preparado para ser persona.
Él se levanta. Abre los ojos intentando ver por dónde pisa para no tropezarse: el más leve golpe sería grande para sus pies descalzos. Se sirve un vaso de agua y se viste. Ya está preparado para luchar por ser persona.
Ella no se ha dormido. Había demasiado ruido y todo se movía. Probablemente hubiera habido un terremoto. Estira los brazos y empieza a dormir, segura de que ahora tendría tranquilidad, pues todo estaba en silencio. De vez en cuando, los ronquidos del hombre que dormía al lado la hacían sentirse segura y protegida, aunque la hubiera gustado que el silencio fuera total. Ella aún no ha nacido.

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