miércoles, 31 de marzo de 2010

Aislamiento voluntario

Lo dices. Mientras lo dices, eres consciente de que luego tendrás que disculparte. Pero hasta entonces, te espera como mínimo media hora de tranquilidad, de estar sóla, en silencio.... De llorar, si se da el caso.
Necesitabas tanto ese rato para ti. Necesitabas tanto pagar tu malhumor, tu tristeza, tu furia, con alguien que no tiene nada que ver. Necesitabas tanto ser cruel y/o borde por una vez.
Ni siquiera tienes que pensar en el arrepentimiento. Las disculpas vendrán sólas, cuando te le vuelvas a cruzar o cuando él decida que le des una explicación. Ni siquiera tendrás que pensarlo, porque ya sabes lo que le vas a decir. Él no tiene la culpa, pero había llegado en mal momento. Y a ti te sirvió para conseguir tu preciada soledad.

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